Recursos Educativos

  1. Recursos Educativos

Actividades para mejorar la comprensión lectora

Leer y comprender lo que se lee no es una habilidad innata: requiere prestar mucha atención y también práctica. Y es que cuando los niños están aprendiendo a leer suelen centrar su atención en las ilustraciones y se distraen con facilidad; y en ocasiones, las prisas por leer los textos más rápidamente pueden provocar que incluso los más mayores se pierdan información importante o conceptos clave de un texto, un artículo o un libro. Por ello, recogemos una serie de actividades y recursos que ayudan a mejorar la comprensión lectora.

¿Qué es?


1.- Actividades previas

Antes de comenzar a leer, conviene presentar la idea central del libro o texto con las siguientes preguntas: ¿qué sabemos sobre el tema? ¿Cómo nos afecta (o no) en la actualidad? ¿En qué contexto se escribió la obra? ¿Qué sabemos del autor o de la autora? Una vez se haya investigado y compartido esta información, el lector prestará mayor atención a todos estos detalles al enfrentarse al texto, enriqueciendo su comprensión lectora y el pensamiento crítico.

2.- Fichas educativas

No solo las hay destinadas a todos los niveles, sino que también se pueden usar para el aprendizaje de otras lenguas. En la mayoría se presenta al alumno con un texto (adaptado a su edad o nivel) con imágenes para ayudar a su comprensión y una serie de preguntas que le harán reflexionar sobre lo que acaba de leer. En algunos casos incluso se presentan los textos fragmentados en párrafos y desordenados, por lo que el lector tendrá que leerlos varias veces y ordenarlos para que la redacción tenga sentido.

3.- Mapas conceptuales

Representar conceptos de forma gráfica (como un esquema) es un ejercicio ideal para interiorizar el contenido leído: personajes o las relaciones entre ellos, definiciones o descripciones, tramas, sucesos… Esta técnica de estudio es muy sencilla y resulta muy útil para estudiantes a partir de Secundaria. Además, existe una gran variedad de herramientas digitales que sirven de ayuda, como las apps MindNode, XMind o SimpleMind+.

4.- Técnica del periodista

Este método de comprensión lectora sirve para cualquier tipo de texto. Se trata de hacerse las 5 preguntas clave que hacen todos los periodistas: qué, cómo, quién, cuándo y dónde. Y, si corresponde, se añade una más: por qué. Las respuestas se pueden representar de múltiples formas (con un mapa conceptual, por ejemplo), pero una de las opciones más sencillas es la realización de una tabla en el que cada columna sea una de las preguntas. De este modo, la información quedará estructurada de una forma ordenada y será más visual para redactar las ideas clave del texto leído y trabajado.

5.- Un círculo de lectura

Se trata de un grupo de personas que leen cada uno de forma individual un texto o una obra para después debatir o discutir sobre él. Es una actividad que sirve tanto para niños como para adolescentes o adultos, siempre y cuando todos los miembros del grupo tengan un nivel parecido y los textos que lean se adapten a ese nivel. Una de las ventajas de un ‘club’ de lectura o lectores es que los participantes se hacen responsables de su propio aprendizaje, haciéndoles más autónomos y también les ayuda a desarrollar su pensamiento crítico. Al aplicar esta actividad dentro del aula, es el docente quien elige el extracto o el libro que se vaya a leer pero pueden turnarse los alumnos en proponer nuevas lecturas.